Cuando hace seis meses y medio sembré por primera vez zanahorias en maceta, no esperaba ni de lejos que fuesen a mostrar tantísima generosidad. Sin duda, hasta la fecha y junto con las lechugas, han resultado uno de los mejores cultivos que he tenido. Aunque es de ciclo largo, tiene una cosecha muy satisfactoria.
Todo comenzó a mediados del mes de octubre, cuando realicé una siembra de una semilla comercial de variedad Nantesa en un contenedor de 29 l (en aquel momento no tenía ninguna variedad local a mano). Para ello elaboré un sustrato con la siguiente composición aproximada:
Todo comenzó a mediados del mes de octubre, cuando realicé una siembra de una semilla comercial de variedad Nantesa en un contenedor de 29 l (en aquel momento no tenía ninguna variedad local a mano). Para ello elaboré un sustrato con la siguiente composición aproximada:
- 67 % de un sustrato ecológico comercial con la composición literal declarada en la etiqueta: "turbas de esfagno, compost de cortezas, coco, compost vegetal, arcilla, cal, abonos".
- 15 % de humus de lombriz (se trata de una fertilización relativamente baja).
- 15 % de tierra franco calcarea de un olivar de la comarca del Aljarafe (Sevilla).
- 3 % de perlita.
