miércoles, 17 de abril de 2013

Recomendaciones para la recolección de plantas silvestres y ornamentales comestibles

La recolección de plantas silvestres entraña determinados problemas de conservación de las mismas, así como riesgos para la propia salud humana, por lo que deben tenerse en cuenta determinadas precauciones que, de modo resumido, se exponen a continuación.

Sobre aspectos de conservación de las plantas:

  1. Algunas plantas comestibles son poco abundantes, bien porque sus nichos naturales sean reducidos o porque la presión humana haya reducido sus poblaciones, por lo que si eres consciente de este hecho o tienes dudas al respecto, es mejor no recolectarlas. Verifica en el entorno que la planta que tienes intención de cosechar se encuentra en cantidad suficiente. Y ¿cuanto es cantidad suficiente?. Trata de valorarlo tu mismo. La consulta de bibliografía e indagaciones por Internet pueden ayudarte a conocer problemas sobre poblaciones reducidas en determinadas zonas. En la web del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente puedes encontrar un listado de Especies de Flora en Peligro de Extinción. Otras administraciones pueden contar con otros listados.
  2. En otros casos, puede tratarse de plantas invasoras, cuya recolección es recomendable, pues así contribuimos a reducir su proliferación. En este sentido, y en la misma web mencionada en el punto anterior, puedes encontrar un Atlas de las Plantas Alóctonas Invasoras de España. Igualmente, otras administraciones pueden contar con otros listados.
  3. No recojas nunca plantas en turberas, zonas de alta montaña, ni espacios protegidos, como parques naturales o nacionales. Suelen ser espacios donde hay reductos de vegetación que es importante conservar.
  4. Salvo que vayas a consumir la parte subterránea de la planta, es mejor no arrancar la planta entera de raíz, así podrá rebrotar, florecer, fructificar y cerrar su ciclo para, en años sucesivos, generar nueva descendencia.
  5. Si podemos, es mejor no cortar la parte aérea entera, recogiendo únicamente aquellas que nos interesan, como: hojas tiernas, brotes, flores, frutos, etc.
  6. Procura coger solo lo que vayas a consumir en el momento, pues las plantas frescas son mejores. Así evitas tirarlas posteriormente por no consumirlas. No obstante, siempre está la opción de cocinarlas o precocinarlas, para luego proceder a su congelación, sobre todo si la estación de cosecha se va a terminar en breve.

Sobre aspectos cualitativos de las plantas:

  1. A veces, determinadas plantas tienen sabores más suaves cuando crecen a la sobra o semisombra que cuando crecen al sol. Ve comparando el mejor momento para ello.
  2. Muchas plantas son más agradables de comer cuando se recolectan muy jóvenes, sin que aún se haya endurecido o adquirido sabores fuertes. La comparativa en este sentido también es recomendable.
  3. En plantas que crecen en "roseta" y posteriormente emiten un tallo floral, suele ser mejor recolectarlas cuando aún no han emitido este tallo, aunque a veces es indiferente. Igualmente, en este sentido, es recomendable probar.

Sobre aspectos de contaminación e infestación de las plantas:

  1. Como medida preventiva, te recomiento no recoger plantas silvestres ni comerlas frente a niños. Estos no tienen la capacidad de reconocer con precisión las especies comestibles y pueden, por tanto, intoxicarse.
  2. Asegurate siempre de que la especie que vas a recolectar es ciertamente esa. Ante la duda, realiza cuantas verificaciones precises, tanto manuales, como a través deInternet. Hay muchas especies distintas que pueden confundirse y ser venenosas. Cuando vayas a consumirlas o prepararlas para el consumo, verifica nuevamente que es la especie correcta.
  3. Si nos desplazamos por zonas humanizadas (urbanas o periurbanas), hay que tener cuidado pues pueden haber recibido orines o deyecciones de animales domésticos. Por tanto, trata de no recolectar en bordes de caminos y zonas bajas. En la medida de lo posible trata de cosechar de las partes altas de las plantas y entra dentro de los campos donde la vegetación es más espesa y es mas difícil e improbable el desplazamiento de los animales. En este sentido, determinadas plantas pueden verse contaminadas por la equinococosis, que es transmitida por los perros y zorros. En caso de inseguridad, se pueden cocer las plantas, lo que eliminara el problema.
  4. Hay determinadas plantas comestibles que pueden transmitir determinados parásitos. Entre estos, la duela del hígado es quizás el más peligroso, propagándose a partir de plantas de prados húmedos o acuáticas, como es el caso del berro. No obstante, pueden transmitirse también a través de la becabunga o el diente de león.
  5. En general hay que estar atento a posibles contaminaciones derivadas de la actividad humana, que pueden producir la presencia de abonos químicos, herbicidas, pesticidas y metales pesados,  entre otras sustancias tóxicas. Las zonas de mayor riesgo son aquellas ubicadas en las proximidades de: cultivos agrícolas convencionales, polos industriales, zonas de vertidos de agua, explotaciones ganaderas intensivas, carreteras muy transitadas, aeropuertos, vertederos, etc. Verifica que la zona no ha sido tratada con herbicidas, lo cual se aprecia por un amarilleamiento general de la vegetación cuando esta aún esta fresca (no confundirlo con el amarilleamiento debido a los rigores estivales, que es natural).

  6. Pablo José González Provost
    elmacetohuerto@gmail.com

    Licencia Creative Commons